¿Realmente les gustamos a los hombres?

¿Realmente les gustamos a los hombres?

A menudo me pregunto si a los hombres heterosexuales realmente les gustamos las mujeres. Me lo pregunto casi cada día, vaya. Mi primera respuesta es que no, no les gustamos en absoluto. Les atraemos físicamente, pero no les gustamos. Suena contradictorio, voy a intentar esclarecer mi teoría (como siempre, es sólo mi opinión, la podemos debatir en el apartado de comentarios más abajo).

Si les gustásemos, nos tratarían de igual a igual: nos respetarían, no invadirían nuestros espacios, no anularían nuestra voluntad de mil maneras diferentes, no pondrían nota de 0 a 10 a nuestros cuerpos, no dudarían de nuestra capacidad física ni intelectual, no nos considerarían objetos, no nos acosarían, no nos violarían. No nos matarían.

¿Qué dicen los números?

Si nos vamos al INE, obtenemos estos datos:

El número de delitos sexuales del año 2017 es de 2.816, de los cuales 2.695 fueron cometidos por hombres. En 2018 se denunciaron 2.953 delitos sexuales, 2.839 de los cuales fueron cometidos por hombres. (Año 2018, publicado el 20/09/2019). ¿Te parece propio de alguien a quien le gustas?

Repunte de víctimas por viogen en 2019
Victimas. Violencia de género (2011-1019, INE)

El número de mujeres víctimas de violencia de género (que no comenzó a contabilizarse de forma oficial hasta 2006) aumentó un 2% en el año 2019, hasta 31.911. La tasa de víctimas de violencia de género fue de 1,5 por cada 1.000 mujeres de 14 y más años. El número de víctimas de violencia doméstica creció un 3,6%. (Año 2019, publicado el 19/05/2020). Sólo durante el primer semestre de 2020 se han registrado 21 víctimas mortales por VdG. Fueron 55 en 2019, 51 en 2018, 50 en 2017. Por citar nada más que los últimos años. De entre las víctimas de 2020, 16 convivían con su agresor y 3 habían llegado a denunciar.

Hago aquí un inciso: no olvidemos que estamos en el año del COVID —denunciar es difícil de por sí— denunciar habiendo pasado 100 días en estado de alarma se me antoja un acto heroico. Y estos son datos relativos sólo a España. Si los sumamos a los del resto del mundo, da mucho miedo. ¿Te parece propio de alguien a quien le gustas?

Un último dato: España es el país con mayor demanda de prostitución de Europa. Piénsalo: utilizan un dinero que algunas necesitan para comer a cambio de obtener un sexo que no deseamos darles. Súmale la pornografía, las violencias… ¿De verdad crees que las mujeres les gustamos? Y si es así…

¿De qué modo les gustamos exactamente?

Si nos salimos de estadísticas y datos oficiales y tratamos de poner los pies en la tierra, en el día a día, ¿qué ves a tu alrededor? ¿Cómo son las relaciones de los hombres de tu entorno con las mujeres? ¿Cómo te tratan a ti?

Por lo que a mí respecta, esto es lo que he vivido: paternalismo, condescendencia, superioridad, imposición de voluntad, desprecio, ocupación de los espacios y un largo etcétera. Incluso aquellos hombres que se han acercado a mí con el (único) propósito de meterme en su cama lo han hecho sin mirarme a los ojos ni considerar que somos iguales, que somos personas tan válidas como ellos. Lo cual siempre me hace dudar de su insistencia, ¿por qué me ha elegido a mí, si realmente no le gusto? No me escucha, no le intereso, habla conmigo sin dejar de mirar al resto de mujeres alrededor, como tanteando si hay alguna que le parezca más [inserta aquí el adjetivo que prefieras] que yo.

¿Alguna vez has sentido que todo su despliegue de pavo real lo traen ya ensayado de casa? Como si pudieran aplicarlo a cualquiera de nosotras, absolutamente independiente de lo que podamos aportar a la conversación, al baile o a la futura relación, en caso de haberla. Como si fuéramos intercambiables. Como si, en el fondo, les diéramos igual y lo único que buscasen es saciar la necesidad de turno.

Observo a los hombres a mi alrededor y siento que somos una especie de florero necesario, pero prescindible: las conversaciones importantes las tienen con otros hombres, los “grandes temas” como la política también los hablan entre ellos, en sus aficiones deportivas nosotras no entramos en la ecuación. Sin embargo, nos necesitan (o ese es su argumento) para llevar la casa, cuidar de sus hijos y calentarles la cama. Si esos hombres se ocupasen de sus propias vidas como los adultos funcionales que deberían ser, ¿crees que tan siquiera querrían establecer contacto con nosotras?

Por supuesto, conozco hombres a quienes realmente les gustamos las mujeres: para ellos somos, sencillamente, personas. Curiosamente, en todos los casos han abrazado el feminismo. Tal vez haya llegado el momento de replantearnos la educación de base, de enseñar a nuestra prole que hombres y mujeres somos personas con los mismos derechos y obligaciones, el mismo abanico de sentimientos y emociones, las mismas ganas de conocer a otras personas y mantener con ellas relaciones sanas y respetuosas. Quizá haya llegado ya el momento de… mirarnos a los ojos.

2 comments

  1. Querida Miss Thing:

    Siempre he pensado que el verdadero sexo fuerte sois las mujeres. Desde el principio de los tiempos, cuando la fuerza bruta era lo esencial (y en ello los hombres, por lo general, tenemos ventaja), el macho fue quien tomó el papel dominante. Ésto os ha obligado a las mujeres a evolucionar más que los hombres, mientras que nosotros seguimos teniendo muy presente el homínido que salía a cazar en las praderas prehistóricas.
    Ahora que, por fin, la sociedad se ha desprendido casi completamente de sus necesidades animales, a los hombres nos toca alcanzar ese grado de evolución necesario. Y ésta es muy lenta, aparte de la falta de voluntad de perder esa supuesta prevalencia sobre el mal llamado «sexo débil».

    ¡Un abrazo!

    1. Querido Víctor,

      Muchísimas gracias por leernos. Si por algo existe este blog es porque creemos firmemente que esa evolución de la que hablas es posible. Aunque, por momentos, se nos antoje muy lejana, sabemos que es cuestión de tiempo. Perder vuestros privilegios es algo a lo que no todos estáis dispuestos. Precisamente, comentarios como el tuyo nos invitan a seguir cogiendo impulso y continuar con nuestra tarea. Gracias por tus palabras. Desde aquí te invito a compartir nuestro blog. La información es poder. La educación es la clave. La comunicación es la base de todo.

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